Ironing en el Slicer: Guía para Superficies Lisas en Placas
Si alguna vez has impreso una placa, un letrero o una pieza con texto grabado y te has encontrado con esa superficie superior llena de líneas visibles o con un acabado mate que no convence, el ironing (planchado) es justo la función del slicer que estabas buscando. Aquí te explico, paso a paso, cómo activarlo y ajustarlo para conseguir superficies que casi parecen de cristal.
¿Qué es el ironing y por qué importa en placas?
El ironing consiste en que el extrusor vuelve a pasar por la última capa superior (la top surface), casi sin depositar material nuevo, pero aplicando calor y presión con la boquilla para “planchar” el plástico que ya está ahí. El resultado: una superficie mucho más uniforme, con cierto brillo y sin esa textura rugosa típica del FDM.
En placas, letreros y nameplates este efecto vale oro, y por varias razones:
- La cara superior suele ser la parte que se ve, la decorativa, la que define si la pieza parece profesional o casera.
- En superficies planas y grandes, cualquier línea de capa o hueco diminuto salta a la vista de inmediato. No hay dónde esconderse.
- Si luego vas a pintar, aplicar vinilo o resaltar texto en relieve, un acabado liso mejora muchísimo el contraste final.
Dónde activar el ironing (según tu slicer)
- Cura: busca “Ironing” en la configuración de experto y marca “Enable Ironing”.
- PrusaSlicer: en modo experto o avanzado, dentro de “Advanced” > “Ironing”, activa la casilla “Enable ironing”.
- Orca Slicer / Bambu Studio: sección “Surface” > “Ironing”, con opciones prácticamente calcadas a las de Cura.
Un detalle que mucha gente pasa por alto: el ironing solo actúa sobre las capas que el slicer identifica como superficie superior final. Por eso es fundamental configurar al menos 3-4 capas superiores, para que el relleno interno no “se note” a través del planchado.
Parámetros clave y valores recomendados
1. Ironing Pattern (patrón de planchado)
- Concentric (concéntrico): perfecto para placas circulares o con bordes curvos.
- Zig Zag: el favorito para placas rectangulares, cubre la superficie de manera uniforme y en menos tiempo.
2. Ironing Flow (flujo durante el planchado)
- Rango recomendado: 8% - 12%.
- Si te pasas de flujo, aparecen rebabas o pequeños grumos (lo verás enseguida bajo luz rasante). Si te quedas corto, los microhuecos entre líneas no se rellenan y el efecto se pierde.
- Para PLA, arranca en 10% y ve ajustando según lo que veas en la pieza.
3. Ironing Speed (velocidad)
- Entre 15 y 30 mm/s suele ser el punto dulce entre acabado y tiempo de impresión.
- Ir muy rápido reduce el efecto “plancha” (la boquilla casi no tiene tiempo de hacer su trabajo). Ir muy lento puede sobrecalentar y deformar bordes finos, algo crítico si tienes texto grabado con trazos delgados.
4. Ironing Line Spacing (espaciado entre líneas)
- Entre 0.1 y 0.2 mm funciona bien con la mayoría de boquillas de 0.4 mm.
- Cuanto menor el espaciado, mejor el acabado, pero el tiempo de impresión sube de forma notable. En una placa de 100x150 mm, por ejemplo, puedes pasar de 5 minutos extra a 15-20 solo por bajar este valor.
5. Top Layer Height (altura de capa superior)
- Bajar la altura de las últimas 2-3 capas a 0.1 mm, aunque el resto de la pieza se imprima a 0.2 mm, mejora drásticamente el resultado. Tiene lógica: hay menos material que aplanar, así que la boquilla lo consigue con más facilidad.
Errores comunes al configurar el ironing
- Pocas capas superiores sólidas: con un relleno muy abierto, el ironing puede hundir la superficie o dejar puntos débiles que luego se notan al tacto.
- Temperatura demasiado alta: genera hilos (stringing) y un brillo excesivo con manchas, nada elegante. Baja entre 5 y 10°C respecto a tu temperatura normal para esta fase.
- Aplicar ironing en todas las superficies: en PrusaSlicer existe la opción “Topmost surface only”, que evita perder tiempo planchando superficies internas o escalonadas. Para placas, esto es casi siempre lo correcto, no tiene sentido planchar lo que nadie va a ver.
- Ventilación insuficiente: un flujo de ventilador fuerte (100%) ayuda a que el plástico planchado solidifique rápido y no se deforme por el calor residual.
Consejo práctico: prueba en una pieza pequeña
Antes de lanzarte con tu placa final, imprime un cuadrado de prueba de 40x40 mm con el mismo material y el mismo perfil. Juega con flujo y velocidad hasta que consigas ese acabado satinado, sin grumos ni líneas visibles, y solo entonces lleva esos valores a tu proyecto definitivo. Te ahorrará filamento y frustración, créeme.
Conclusión
El ironing es una herramienta simple, pero con un impacto enorme en el acabado de placas y letreros. Con un flujo entre 8-12%, velocidad moderada (15-30 mm/s), el patrón Zig Zag o Concéntrico según la forma de tu pieza, y capas superiores finas, conseguirás ese efecto “cristal” que marca la diferencia entre una impresión casera y una que parece salida de fábrica.